La selección de personal: ¿Una lotería?

Todos queremos que el acople de las personas que se seleccionan en una empresa sea tan perfecto como el de una tuerca y un tornillo. Lo que quizás no tenemos muy claro es que ese acople se da con un diseño cuyo paso, diámetro, avance y número de vueltas es compatible en un 100%. Cuando se realiza un proceso de selección de personal, no solo se busca que una persona encaje con otra. La persona debe encajar con todo un sistema organizacional, con una diversidad de personas, con su cultura, su tecnología, sus prácticas.La única garantía del encaje entre la persona que llega y el Sistema está dado porque éste tenga totalmente definidas las condiciones de diseño. 
 
El diseño de un cargo es como el diseño de una pieza de alta precisión: Las funciones deben estar dimensionadas de tal forma que sí generen productividad y efectividad en la organización. Los procesos y procedimientos deben estar evaluados contra su posibilidad real de ejecución, complementariedad y probabilidad de incrementar los niveles de sinergia y experiencia a partir del aprovechamiento del conocimiento. El volumen de tareas y actividades, si bien es importante mantengan un alto nivel de exigencia, también es claro deben asignarse en términos alcanzables y realizables. 
 
¿Cuantos procesos y procedimientos maneja una persona de confianza en una organización?¿Esa persona además, cuántas personas tiene a su cargo para lograr cumplir los objetivos y tareas a cabalidad? ¿Qué herramientas tecnológicas le permiten incrementar su productividad? ¿Cuántas veces al día como jefes interrumpimos sus labores para solicitarle cosas que realmente pueden esperar o que incluso podemos hacer nosotros mismos? ¿hasta qué punto le hemos dado la instrucción y capacitación suficiente para que haga las cosas como a nosotros nos parece?
 
Algo que normalmente no hacemos es determinar los tiempos y métodos de las operaciones. Es decir, el análisis real de la ejecución efectiva de una actividad en el tiempo, su factibilidad de realización y el impacto positivo que pueda generar, por lo tanto a manera de ensayo error, vemos hasta cuánto es capaz de dar una persona, ensayando incluso las veces que sea necesario, considerando que quien está allí no da la talla.
 
El verdadero reto de lograr el acople de una persona en un proceso, parte de dimensionar el cargo debidamente, pues tendemos a sobrecargar y demeritar algunos trabajos que por su carácter reiterativo, en ocasiones consideramos no tendrían porqué consumir tanto tiempo y que sin embargo, haciendo un análisis exhaustivo su diseño no está contemplando los tiempos justos. 
 
A la larga ¿quién pierde con un cargo mal estructurado? Toda la organización y en especial quien tiene la responsabilidad de resolver qué hacer cuando alguna parte del Sistema colapsa. 
 
Finalmente, la selección de personal no es una lotería, si un cargo está bien diseñado y factiblemente dimensionado, se incrementa la probabilidad de que más personas cuenten con las competencias para ejecutarlo.

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